sábado, 23 de febrero de 2013

Vuelo hacia el Sol


Ella desnudó su alma
aquel mediodía primaveral,
y se tumbó en la cama,
esa cama que le acogía
en cualquier llanto,
que le abrazaba con sus sábanas
y mantenía su corazón caliente.

No paraba de pensar
en todas aquellas caricias olvidadas
y en cada uno de sus finales.

Cerró los ojos.

Dejó volar su imaginación,
dejó que la acariciaran
aquellas manos
que la conocían mejor que nadie,
en cada una de sus curvas.

Dejó su cuerpo en su cama,
aún con los ojos cerrados,
con sus manos acariciando sus curvas
agitando su respiración,
bañando su desnudez
con doradas gotas de rocío.

Su alma volaba libre,
sentía cómo ascendía por el cielo azul,
cómo rozaba las nubes
cada vez más alto,
más.

Notaba clavarse en su piel
las notas
del agudo cantar
De las aves migratorias.

Se acerca cada vez más
al calor del Sol,
al éxtasis de su viaje.

El vapor de las nubes
refrescaba su alma,
aún más ardiente.

El viaje llegaba a su fin,
se estaba quemando
con el calor del Sol,
sentía cómo su cuerpo se encogía
para no abrasarse.

Estalló,
se expandió en mil pedazos,
y éstos en metralla viva,
llena de pasión.

Se liberó
lejos el mundano ruido
de todas esas vidas vacías
bajo un grito estremecedor,
aún con los ojos cerrados.


1 comentario :

  1. Esta explosión de sentimientos se merecen música....!!!!

    ResponderEliminar