martes, 18 de diciembre de 2012

Brisa


Lloran las dunas que te acunan,
y el peso de cien lunas se hace corto para ti.

Ya no vive el sol por tus esquinas,
ni muerde el viento tu cuello.

El deseo se refleja en los charcos,
pisados por las risas de los niños
que dejan al tiempo pasar
y nunca dejan de soñar…
Contigo.

Y yo, esclavo del viento de poniente,
soy arrastrado al mecer tu pelo,
sin poder hacértelo a mi gusto,
suave, acariciando las curvas,
entre las embestidas del oleaje
de la lluvia de negros rizos.

Para así decirte,
con cara de pena:
“vive tu vida,
pues cuando tus sueños se hagan realidad,
yo seré parte del aire que respiras.
Volaré aquí y allá,
acariciando tus sonrisas”.

Y entonces,
sólo entonces,
te diré que serás lo que te propongas
con un beso tan suave
que te arropará los labios
en una bocanada de aire con sed
de tirar agua a los días
y al viento
que te quiere recorrer
en cada uno de tus amaneceres.

Así, mirarás al cielo,
y sabrás
que la estrella más oscura,
seré yo.


2 comentarios :

  1. Es muy bonita, delicada, sencilla, sutil, ......

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  2. " vive tu vida, pues cuando tus sueños se hagan realidad.....".......lo importante es no dejar de soñar....!!!!....muy bonita.

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