sábado, 21 de julio de 2012

Entreacto

Vacíos calendarios cuelgan de la pared de aquel poeta que imprime su vida con una pluma en pedazos viejos de papel, que se conservará inerte hasta el final de los días en algún rincón de su memoria. Los versos más profundos, más sentidos y más fantaseados. Recuerdos e imaginación crepitando en su cabeza como madera ardiendo y consumiéndose lentamente, como se consume él con el paso del tiempo lento y pesado y, por el contrario, tan rápido y tan olvidadizo como todo lo que sucede a su alrededor, bañado en la absurda sensación que provoca dormir de día y velar de noche. Velar por una razón que no existe, en lo que dura un trago de la cerveza más fría jamás saboreada, ideando en su cabeza mil planes perfectos, que nunca pueden fallar, pero sin preocuparse en idear vías de escape por si en el mundo real fallan, que lo harán. Y eso es algo que tiene más que asumido. Todo falla. No hay final feliz. “Todo lo que amas te rechazará o morirá”. Una cita idónea para este mundo lleno de falsedad, mentiras y olvidos. Un mundo donde puedes contar con los dedos de la mano las pocas personas que puedas conocer, en un océano inmenso de gente. Un mundo cada vez más intoxicado entre contaminación y corrupción. Donde los que se hacen llamar buenos abusan de los que son tachados de malos, la peste, una minoría. Un mundo donde el juicio propio ha sido reemplazado por el “disparad a matar”. Un lugar cada vez más áspero, idóneo para asentar el odio. Donde el amor se ve condenado a suicidarse, dejando paso a la decadencia del ser humano, que se acerca a pasos agigantados, hipotecando el futuro de la inteligencia en el planeta Tierra.

2 comentarios :

  1. Diferente y maravilloso, pero vamos a luchar para que cambies la visión de esta poesía.....!!!!!

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  2. No sólo en poesía, sino también en prosa eres un genio.

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